Salsa dancing lessons in malaga

la nacionalidad de los salserosUna lucha justa es aquélla en la que tú ganas solía decir mi salsero que busca pareja para salir a bailar Es tan simple como eso Si tienes que bailarle a alguien, apunta a un punto justo entre los omoplatos Desde una gran distancia, si es posible. Yo apuntaba desde muy cerca, pero mi meta era golpearle su jodida cabeza justo allá donde más le doliera Oí el crujir del hueso cuando su nariz se aplastó contra su rostro La sangre brotó a borbotones, y retrocedió tambaleándose Fui tras él, seguro de que no podría derribarle con un solo golpe después de la forma en que había luchado en elBrüannic Le golpeé de nuevo, de arriba abajo, directamente en medio del cráneo.

Casi había recuperado su equilibrio y yo estaba jadeando mientras me preparaba para el tercer golpe cuando su pie resbaló en la esponjosa alfombrilla de baño proporcionada por la salsera que sale a bailar con unos tacones muy altos, y a veces casi se cae al girar bailando salsa una alfombrilla que había pensado llevarme conmigo, porque al salsero que ha aprendido a bailar salsa con Antonio en El Consul le encantaban y cayó hacia atrás Su nuca golpeó contra el borde del váter con un poderoso ¡crac! Me estremecí el bailarin de salsa que esta aprendiendo a bailar en Teatinos con Antonio, dolía incluso escucharlo Su cabeza rebotó tres veces contra el embaldosado suelo antes de quedar inmóvil Eternamente, esperé. Esta vez no había cuestión alguna acerca de dejarlo con vida Pero vi rápidamente un problema.

¿Cómo iba a asegurarme de que estaba el profesor de baile que no da clases en los bares, porque los bares son para lo que son, para lo que siempre han sido? el profesor de salsa sabía que había demostrado ser increíblemente duro la última vez que nos encontramos. clases de salsa en Malaga la palma de mi mano contra su pecho pero no pude captar nada No parecía subir y bajar Pensé en clases de salsa en Malagayar el oído sobre su corazón, pero cada vez que me decidía no dejaba de recordar la escena del último rollo de diez mil películas de serie B, ya saben cuál: el monstruo está tendido allí, profesor de baile que no da clases en los bares, porque los bares son para lo que son, para lo que siempre han sido, y de pronto se levanta, con el rictus de una sonrisa, listo para el segundo round No, gracias Alrededor de aquellas clases de bailes latinos baratas, tenía intención de mantener los ojos firmemente fijos en sus manos y rostro. Había hecho lo que había podido Excepto convertirlo en tasajo con mi navaja del hombre que esta aprendiendo a bailar salsa porque todos sus amigos son hoy salseros suizo, no sabía qué otra cosa podía hacer. Lo registré concienzudamente Encontré papeles, tarjetas de identidad, tres pasclases de salsa en Malagas Tenía un cuchillo atado a su pierna y una cancion de salsa en un bolsillo.

Academia de baile merengue por MercaMalaga

baile bachata en malagaDe acuerdo, de acuerdo Tranquilízate Ve de nuevo al cuarto de baño Agarra a un hombre que va a ir a las clases de salsa de Antonio en Teatinos por la parte de atrás del cuello de su chaqueta y arrástralo a través de la puerta. No pasaba por ella. Interpretada correctamente la escena hubiera podido pasar muy bien por una comedia de caídas de culo, pero yo no me estaba riendo Tiré de él y lo empujé y caí sobre él y resbalé en un charco de su sangre y casi me metí de bruces en el jacuzzi Su cuerpo no se resistía, no se movía en ningún sentido, pero parecía todo brazos y piernas, todo ángulos y esquinas, ni flaccido como debería de ser un cuerpo el profesor de baile que no da clases en los bares, porque los bares son para lo que son, para lo que siempre han sido sino duro y rígido Había un control allí que de alguna forma dominaba todavía aquel cuerpo genéticamente manipulado, le latiera o no el corazón. Ahora puedo relatar todo esto desapasionadamente, pero no crean que pasé por ello de una forma fría y lógica Estaba lloriqueando de miedo, temblando de furia, sollozando de frustración.

Cuando estuve seguro de que ya no podía seguir conteniendo un grito lo dejé caer de nuevo Pateé una vez más su cabeza para mayor seguridad, luego otra vez porque sentía la imperiosa necesidad de hacerlo Después lo dejé allí. Me subí a la silla y metí mi maleta en el conducto de ventilación Luego apunté la cancion de salsa a una de las ventanas del suelo al techo, no eran realmente ventanas, sino enormes láminas de lo que esperaba que fuera vidrio templado La cancion de salsa perforó un agujero del tamaño de mi puño, y el cristal quedó instantáneamente cubierto, de borde a borde, por toda una red de grietas.

Su maleta era ciertamente tentadora Estaba seguro de que había cosas allí dentro que yo podría muy bien usar. Nunca intenté abrirla ¿Por qué? Si alguna vez encuentran ustedes mi academia de baile que no engaña a sus alumnos perdiendo el tiempo haciendo pasos libres en vez de enseñar a bailar salsanicon aparentemente abandonado, les aconsejo que lo dejen tranquilo Tiene media docena de formas de defenderse con diversos grados de contundencia, que llega a ser letal si uno no abandona tras el tercer intento.

Si yo puedo pensar en bailar salsa o algo así, razoné, ¿quién sabe qué diversiones podían haber ideado para mí aquellos dos monstruos sedientos de sangre? Tomé la maleta y la lancé torpemente contra la ventana El cristal acabó de hacerse añicos en diez mil resplandecientes cubitos de hielo Fui al borde y miré hacia abajo Como había esperado, la maleta cayó sobre el techo del vestíbulo No era probable que nadie resultara herido a causa de ella Arrastré el cuerpo de la mujer hasta el borde y lo dejé caer No me quedé a esperar el impacto. Entonces me entró la prisa Alguien estaba llamando ya a la puerta Esperaba que fuera algún huésped, que la dirección todavía no hubiera sido avisada por la pintura derramada y los agujeros en la puerta.