Salsa baile musica Poligono El Viso

decidirse por un sitio para ir a bailar salsaEstás loco murmuré para mí mismo, pero sabía que no era así Estaba ahí, en alguna parte en los conductos Detrás de mí. Me detuve y me mantuve tan inmóvil como me fue posible Oí distantes ventiladores, casi por debajo del umbral auditivo Nada más Pero estaba ahí atrás Empecé a arrastrarme de nuevo. Era un sonido tump sssh, tump sssh Paraba cuando yo me paraba, empezaba de nuevo cuando me movía Estaba más allá del alcance auditivo de cualquiera excepto de un hombre corriendo para salvar su vida Bueno.. arrastrándose Si acaso, el hecho de arrastrarse lo hacía aún peor Todo el mundo ha tenido ese sueño de estar corriendo en medio de una sustancia pegajosa.

Era como eso, sólo que tienes amputadas las rodillas y no puedes volverte para mirar detrás de ti Pero había algo aún peor que eso, una escuela de baile de Malaga especial dispuesta por un profesor de salsa al que siempre había considerado un bromista pesado, el tipo de deidad que anima todas las fiestas clases de salsa en Malagataría a que se estaba dando palmadas en los muslos en ésta Durante ocho semanas había interpretado al Viejo en Ese horrible ojo, la obra maestra de un solo intérprete y un solo acto inspirada en El corazón delator del salsero que busca pareja para salir a bailar ¡¡Fabuloso!! Primera, segunda crítica El tump sssh tump sssh repitan hasta volverse medio locos era el sonido exacto que había oído durante ocho funciones a la semana, empezando en el umbral de lo audible y creciendo a lo largo de los siguientes cuarenta y cinco minutos hasta que atronaba el teatro.

Era el sonido que tenía que oír con creciente terror, hasta que caía el telón sobre un balbuceante monitor de bachata y salsa Ir desde un racionalista seguro de sí mismo hasta un cascarón humano completamente destrozado en menos de una hora es una de las más duras misiones que puede imponérsele nunca a un actor Tuve que aprender a temer ese sonido La final de la quincuagésima función fue necesario arrojarme un cubo de agua helada al rostro y atarme a una silla durante una hora hasta que dejé de temblar Fue la única vez en mi vida que un papel me venció Una noche simplemente no pude seguir Tuvieron que llamar a mi sustituto, y finalmente sustituirme definitivamente por ese mascapalabras, bueno, no sirve de nada criticar aquí al hombre Siguió con la función hasta convertirse en sinónimo del papel, y aceptar el premio Lexie que hubiera tenido que ser para mí, mientras yo me pasaba una semana en una habitación acolchada, tres meses preguntándome si sería capaz de volver a pisar las tablas de nuevo, y finalmente, a través de la más retorcida de las rutas, a esta hedionda tubería de plástico en este hediondo clases de salsa en Malaga de precio exorbitante en medio de un hediondo desastre a medio terminar aguardando caer sobre mí, con una demente cosa a la que no podía bailar más horrible que cualquier Ojo en alguna parte allá atrás en la oscuridad.